· Por Equipo Brujería Capilar
Qué es la porosidad del cabello rizado (y por qué cambia todo lo que haces)
Qué es la porosidad del cabello rizado (y por qué cambia todo lo que haces)
La porosidad del cabello rizado es la capacidad que tiene tu pelo para absorber y retener humedad. Y entenderla es probablemente lo más útil que puedes hacer por tus rizos — más que comprar diez productos nuevos sin saber por qué no te funcionan.
Si alguna vez sentiste que tu rutina capilar "no te sirve" aunque uses buenos productos, la porosidad puede ser la respuesta. No es un defecto. Es simplemente cómo está estructurada la cutícula de tu cabello, y una vez que lo sabes, todo empieza a tener sentido.
¿Cómo funciona la porosidad exactamente?
Imagínate la cutícula del cabello como las escamas de un pez. Cuando esas escamas están muy abiertas, el cabello absorbe humedad rápido pero también la pierde rápido. Cuando están muy cerradas, el agua casi no entra — y los productos se quedan encima sin penetrar.
Hay tres niveles: baja porosidad, porosidad media y alta porosidad. La media es el punto ideal, pero la mayoría de las rizadas viven en los extremos — y no lo saben.
El test de porosidad que puedes hacer hoy en casa
El método más sencillo es el test del vaso de agua. Lávate el cabello sin acondicionar, espera que se seque completamente, toma un mechón limpio y déjalo caer en un vaso con agua temperatura ambiente. Observa qué pasa en 2-4 minutos:
- Si el mechón flota en la superficie: tienes baja porosidad. Tu cutícula está cerrada y el agua no entra fácil.
- Si el mechón se hunde lentamente hasta el medio: porosidad media. El punto más equilibrado.
- Si el mechón se va al fondo rápido: tienes alta porosidad. Tu cutícula está muy abierta y absorbe todo — incluyendo la humedad del ambiente de Medellín en temporada de lluvias.
No es un test perfecto, pero te da una dirección clara para empezar.
Cabello de baja porosidad: cuando los productos no "entran"
Con baja porosidad, el problema no es la falta de humedad — es que no puedes meterla. La cutícula cerrada actúa como barrera. Resultado: los productos se acumulan en la superficie, el cabello se siente pesado, apagado, y los rizos no definen bien aunque hagas todo "bien".
Lo que funciona aquí es el calor.
Cuando aplicas una mascarilla, cúbrete el cabello con una gorra de plástico y deja actuar con el calor natural de tu cabeza — o debajo de la ducha caliente. Ese calor abre la cutícula
lo suficiente para que los ingredientes penetren de verdad. La Mascarilla Hechizo Total es ideal para este paso: su fórmula está pensada para nutrición profunda, y con calor, hace su trabajo como debe.
También ayuda usar productos más ligeros y con menos proteínas acumuladas. Los aceites pesados aplicados en seco son tus enemigos — se quedan encima y tapan aún más la entrada.
Cabello de alta porosidad: cuando absorbe todo pero no retiene nada
Alta porosidad es lo opuesto: tu cabello absorbe humedad al instante, pero también la pierde igual de rápido. Es común en cabello decolorado, muy procesado, o simplemente genético. En ciudades con clima
variable como Medellín — donde puedes tener sol a las 11am y lluvia a las 2pm — el cabello de alta porosidad se esponja, se encrespa y pierde definición en cuestión de horas.
Aquí el objetivo es sellar. Después de hidratar bien, necesitas cerrar esa cutícula para que la humedad no se escape.
El método LOC o LCO funciona muy bien: primero líquido (agua o humectante), luego crema, luego aceite para sellar. La Crema para Rizos 3 en 1 entra perfecto en el paso de
crema — hidrata, define y ayuda a retener esa humedad que el cabello de alta porosidad pierde tan fácil. Además, el formato de 1000ml da para trabajar bien mechón a mechón sin quedarte corta.
Las proteínas también son tus aliadas con alta porosidad — ayudan a rellenar los huecos de la cutícula dañada. Pero con moderación: demasiada proteína sin hidratación lleva a rotura.
¿La porosidad cambia con el tiempo?
Sí. El daño químico, el calor excesivo, el sol constante (sí, el de Medellín también cuenta), e incluso el agua dura de algunas zonas pueden aumentar la porosidad con el tiempo. Un cabello que antes era de porosidad media puede volverse de alta porosidad después de una decoloración o meses de plancha diaria.
Por eso no es un diagnóstico de por vida — es algo que vale la pena revisar cada cierto tiempo, especialmente si cambias tu rutina química o notas que tu cabello se comporta diferente de repente.
Lo que cambia cuando conoces tu porosidad
Dejas de comprar productos al azar. Dejas de culparte cuando algo "no funciona". Empiezas a entender que no es el producto — es el método, el orden, el calor, la cantidad.
Conocer tu porosidad no es un dato técnico más. Es la base de cualquier rutina que realmente funcione para tus rizos.
Si aún no sabes la tuya, haz el test hoy. Con un vaso de agua y cinco minutos tienes suficiente para empezar a cambiar tu rutina con criterio.